

Caleta Tortel y La Isla de los Muertos
Danka Ivanoff Wellmann nació en Chile Chico en 1946. Hija de un inmigrante búlgaro y de madre chilena, su vida está íntimamente ligada a la Región de Aysén. Su abuelo trabajó en la Sociedad Explotadora del Baker y su padre transportaba, ganado hacia Argentina.
Incansable en su afán por desentrañar la historia de la colonización de la Patagonia Occidental, ha realizado una serie de investigaciones resumidas en Publicaciones como “La Guerra de Chile Chico” y en obras inéditas como “Lago General Carrera, Bitácora para su historia.";”Butch Cassidy y Sundance Kid, Pistoleros de la Patagonia”;”Dichos, Costumbres y Anécdotas de la Patagonia”. Actualmente Trabaja en un Libro sobre la minería en la década del cincuenta en la zona del Lago General Carrera.
Ha escrito y publicado artículos en revistas y diarios de circulación regional. Ha presentado ponencias en Simposios y Encuentros de Historiadores Patagónicos en la República Argentina. Ha realizado dos exposiciones fotográficas sobre la Historia de la Provincia General Carrera y participó como ayudante en la creación del "Museo Barco Andes" de Chile Chico, aportando valioso material gráfico y documental. El Fondo Nacional del Libro s la Lectura ha reconocido su labor en dos ocasiono: en 1996 la premió con una beca y en 1998 obtuvo apoyo para su proyecto "Leyendo y Creando al Sur del Mundo", con el cual desarrollo un Taller de Lectura en el Centro Penitenciario de Chile Chico "Talleres de Creación Literaria para niños y adultos. En enero Del 2001 Fue delegada de su comuna en el Cabildo Nacional de la Cultura realizado en Santiago de Chile.
La siguiente obra presenta uno de los misterios mas comentados entre los patagónicos.
Frente a las costas de la Patagonia Chilena existe una isla envuelta en un hálito de misterio. Conocida por los lugareños como "Isla de los Muertos", sus únicos habitantes son una treintena de cruces cubiertas por musgos, corroídas por el tiempo, enfrentadas a los fríos vientos australes.
Próximo al lugar se encuentra el hermoso y, pintoresco poblado (la Caleta Tortel. Llegar hasta allí, escuchar los relatos, tomar mate junto a la cocina a leña y maravillarse con' el impresionante paisaje austral, son parte del bullo marco geográfico, pero también una expresión (le la dura y difícil colonización emprendida hace menos de un siglo. Parte de ese proceso quedó para siempre enterrado en la Isla de los Muertos.
Esta es la historia, una historia apasionante que nunca ha podido ser investigada a fondo por la falta de antecedentes , Una historia que habla de los grandes sacrificio, significó la colonización de Aysén. Una historia de cientos (los héroes anónimos).

Cinchando pa` no Aflojar de Danka Ivanoff Wellmann
Danka Ivanoff Wellmann es una mujer delgada, rubia y pálida, bien curtida por la Patagonia, la vida pasa por ella y ella no pasa sin dejar huella. Tiene el temple del patagón, de esta tierra que no es para pijes que vienen a la mesa servida, que por el contrario, es más forjar el alma de gente sufrida que puede levantar las manos limpias, honestas y desgastadas por el viento, la escarcha, la tierra y con las marcas del buen trabajo.
Aquí la vida no es fácil, al embaucador con conexiones en el centro se le hace la guerra y al muerto investigación y justicia.
La investigación histórica, la valoración de las raíces, son los amores y afanes de esta autora descendiente de pioneros búlgaros y alemanes, pero muy chilena, aisenina y de gran identidad con la cuenca del enorme mar interior patagonico, constituido por el Lago General Carrera, compartido con nuestros vecinos argentinos y que vierte sus aguas por el río más caudaloso de Chile, el Baker, que cruza la Cordillera de Los Andes Patagonicos entre los dos campos de hielo hasta los fiordos y canales del Océano Pacífico.
A sus libros de la denominada guerra de Chile Chico y de la investigación acuciosa y documentada de la isla de Los Muertos en las cercanías de Tortel, viene a añadir la publicación de este Cinchando pa'no aflojar, con las raíces, costumbres, tradiciones y dichos de la Patagonia Chilena.
Esta cultura se ha alimentado de las raíces de Chiloé,de los pueblos orientales de Argentina, Uruguay y Paraguay, del español colonial y de los aportes de europeos,
norteamericanos y árabes en la inmensidad de la Patagonia.
El hombre y la mujer han forjado ante la adversidad, el aislamiento y abandono tradicional de las autoridades centrales y con la belleza de la naturaleza diversa y desatada, una particular filosofía, propia de! que tiene el coraje para enfrentar, y bien, a la muerte. Este coraje del patagón hay que saberlo comprender, vivir, valorar y asumir. En nuestro actual mundo globalizado, lleno de interrelaciones y cada vez más fácil de recorrer y por ello de cambiar, son justamente las identidades propias, ganadas con sudor, las que hay que defender y apreciar. Este libro de Danka Ivanoff, es un importante aporte para estos atractivos y gracias del austro chileno.
Antonio Horvath Kiss
Senador de la República
2001
El Señor de Baker de Danka Ivanoff Wellmann
E. Lucas Bridges cobró fama en el ámbito de las letras sudamericanas hace va largo tiempo, a partir de la difusión de su libro El último confín de la Tierra (Londres, 1948, versión inglesa y Buenos Aires, 1951 - EMECE-, versión castellana). Esta obra la inicia el autor con la relación de la noble y abnegada empresa misionera británica en la parle austral (le la Tierra del Fuego, causa directa de la presencia del Pastor Reverendo Thomas Bridges y de Mary Varare, que fueron sus padres, y de su sucesivo establecimiento en Ushuaia y Harberton, esta la morada familiar definitiva, ambas localidades de la costa meridional de la gran isla. Luego el relato deviene autobiográfico y así podencos enterarnos sobre la vida aventurera de este auténtico fueguino, desarrollada en un ambiente libérrimo y en convivencia amistosa con la naturaleza y los aborígenes. Al leer esta parte de la obra, quizá la más interesante, es posible comprobar la forma en que E. Lucas Bridges fue creciendo e instruyéndose: primero, naturalmente, en el seno del hogar con la supervisión de sus padres, y luego esencialmente con las experiencias y enseñanzas progresivamente adquiridas en su niñez, adolescencia y juventud a lo largo de una vida plena de aventuras en un medio virtualmente prístino y sugerente por demás. Esta percepción es la que hará posible más tarde entender la madurez existencial del pionero.